miércoles, septiembre 14, 2005

Hijos de la Melancolía.-


Se me perdió tu nombre...

Se me perdió tu nombre envuelto en primaveras asi como aquel viento en que dejo mis palabras de amor. Tal véz lo dejé en algún ricón de un ya imposible sueño o quizás guardado en el último cofre de recuerdos. O tu nombre lo olvidé en una rota mañana fría, sin matices ni celestes ni grises, con una aurora de sol de atardecer. Tu nombre que fue inspiración de adioses tempranos, de tiernos llantos... hoy ya no lo recuerdo, no sé porqué, no sé cuando; solo sé que partió como parte el ayer inevitable, la lágrima desvalida, el ocaso de una vida.

Y me dejó tu nombre en el tiempo, como deja la aurora sobre las flores... así llorando, sin tristeza sólo con dolor. Se fue de mi mente como se va un beso de la frente, dejando huella como fuego sobre la piel.

Y se perdió como una sonrisa que cae ante la embestida de la tragedia para llegar alá a donde no me pertenece, donde dejo mi llanto en silencio, mis poemas nunca escritos, mis sueños nunca realizados.

Ya no serán los mismos amaneceres, los mismos rostros, pues tu nombre yo lo perfí y sin querer dejé que con tu nombre se perdiera también toda ilusión

Y en noches de luna llena y estrellas brillantes queda tu nobre como queda el frío despues de la lluvia y sin qquerer una lágrima deja escarpar mi lánguida mirada para decir en el vacío de mi actual soledad: que ser me perdió tu nombre envuelto en primaveras, así como aquel viento en que dejo mis palabras de amor.

Gunther Sotomayor

17 de Febrero de 1991

sábado, septiembre 03, 2005

La Edad de la Ira.- Odio

Cuando el Odio inspira...

Delirios de Odio

No descansaré, hasta ver tu rostro surcado de lágrimas de sangre
tu alma impía mendigando muerte anhelante
tu miseria decadente y retorcida... enloquecidad por el hambre
de amor, de piedad de perdón compasivo y palpintante

No descansaré hasta hacer de tus más preciadas ansias
el lúgubre reflejo de obras de monstruosa maledicencia
pesadilas, visiones del infierno a poco distancia
de la concepción mezquina, pútrida y abyecta de tu gris esencia


Porque ni la más despiadada venganza de cualquier jinete apocalíptico
ni el más cruento de todos los crímenes de todos los tiempos
compararse pueda con el castigo reservado a ti que en un tríptico
los adoradores de Mal, levantarán por sobre los vientos

Poreque el primero en todos los siglos e innombrable será
el crimen que eternidades para ti, paciente, he guardado
y ni el infierno como condena provervial el mundo entero verá
insuficiente para expiar el dolor que en ti, he practicado.

Porque estoy más alla del odio... soy el Odio mismo
soy la encarnacion del Mal, para ti reservado
soy el Infierno... con su sangre, hedor y patetìsmo
Sanguinario y Cruel, por la Venganza marcado
Hijo del Maldito y a él impío le he jurado
que la Eternidad entera temblará ante mi corazón satanizado

Gunther Sotomayor

15 de Octubre de 1996

La Edad de la Ira.- Blasfemia

En las horas más oscuras... tan lleno de rabia... me parió estas palabras:

El Credo Negro
Creo en el Oido Todopoderoso, Creador de Violencia y Destructor de Vida.

Creo en la Venganza, Su única Hija, mi Señora; concebida por obraa y Gracia del Principio del Mal, nacida bajo el poder de la Rabia, de la Furia, del Dolor y del Rencor. Fue despreciada, vituperada y olvdadad, per descendi hasta mi rincón mas oscuro en el mismísimo Infierno y resucitó de entre mis cenizas. Subió hasta los vivos y guarda silenciao, sentada a la derecha del Odio Engendradro y desde allí y en su nombre cometeré los más atroces crímenes contra vivos y contra muertos.

Creo en el Espíritu del Mal, en la Macabara e inexorable Putrefación Universal, en la conjunción de los Pérfidos, el Rencor y el Crimen por los errores, la Resurrección del Miedo y la Injusticia Impune.

Asi será

Gunther Sotomayor

20 de Noviembre de 1996

viernes, abril 25, 2003

Poesía

Porque quiero olvidarla pero la tengo dentro, y en un momento deseperado a una hermosa mujer que vende sus favores le escribi...


Dicen...

Dicen que tu piel tiene sabor de olvido...
dicen que cuando besas, se borra de la memoria
cualquier nombre, incluso el más amado
y cuando las manos recorren tu desnudez,
se extingue la tristeza del amor perdido.

Dicen que hacerte el amor es como una droga,
que eleva hacia los cielos más espléndidos
navegando en oleadas salvajes de éxtasis infinito
                                                  con alegría casi tan cristalina como la autentica.

Dicen que en tu sexo se esconde un hechizo...
que hace que los hombres pierdan todo recato
toda inhibición y se transforman en un manojo de instintos
insaciables y hambrientos... de apetitos básicos
que solo hallan saciedad en los secretos
que guardas debajo de tus ropas...

¡Hechízame...! te lo pido con desesperado ruego...
quiero perderme en las cumbres y los valles
en los olores, sabores, formas y texturas...
que tu desnudez a mis ojos regalan...
quiero perder la memoria y el recato...
mientras cabalgo y cabalgas rauda
de esa salvaje manera -tan solo posible en fantasías-
con la cual te entregas -o haces creer que te entregas-
y me tomas y me haces tuyo y me arrancas placeres escondidos
mientras bebo de tus néctares y tus jugos
que solo tus artes amatorios a quien los compra
se los regalas con profusión generosa

¡Tómame y Poséeme...!
con la misma vehemencia con que mi rabia
y mi tristeza me han tomado y me poseen...
hazme el milagro de borrar de mi piel su olor
de mi boca sus besos y de mi memoria su nombre
¡Hazme el amor como nadie mas me lo ha hecho!
y mientras cabalgas sobre mí, contemplándote...
voluptuosa, hambrienta y por el placer poseída
miénteme y hazme creer que soy el único,
que soy irrepetible, que nadie como yo te ha saciado;
dime lo que quiero oír, aunque todo sea mentira...
porque al final... todo es mentira...
la devoción, la fidelidad, la fe, la esperanza, el amor...

¡Hazme el amor... haciéndome creer que me amas...!
y al final parte por la calle oscura del olvido
dejándome el cuerpo tan llenos de orgasmos de ti...
pero tan muerta la esperanza, tan falso el alivio...

Estoy contando los segundos...

Porque he amado sin remedio y sin consuelo...



Estoy contando los segundos...

Estoy contando los segundos... desde el instante en que te conocì,
y recogiendo mis pasos y tambièn los pedazos
de lo que ha quedado de mi...
y quizas con ellos pueda contruir
un hombre que no he sido...
un hombre que ya no serà vencido...

Pero hasta el mismo instante de mi nuevo nacimiento
las horas y los dìas seran largos como siglos
y terrible la agonìa de mi...
pues aunque me esconda en multiples obras
al final de cada jornada solo habra el gran vacio
de una vida sin ti...
un silencio ensordecedor y una ausencia tan llena de dolor
y no habra tu beso que me duerma, ni tu voz que me consuele
y en cada amanecer y en cada sueño de ti
despertarè con làgrimas en los ojos
al saber que ya no estaras allì...
y cuando tenga frio en el alma...
ya no estaran tus brazos para cobijarme,
ni tu regazo, ni tu rostro, ni tu sonrisa, ni tu aroma
y ya nisiquera tu enojo, tu rabia o tu frustracion...
tan solo el Silencio y el Olvido...

Y duele tanto... porque estas en mi piel
y ya no conocia futuro sin tu rostro en èl
y me duele el vivir... pues se me exige que renuncie
a toda la alegrìa que en ti conocì,
a la felicidad que contigo construì
que desdeñe toda esperanza, que reniege de toda fe
que despierte y que aùn antes de dormir,
saboree el dolor de estar sin ti...
con la dudosa promesa de que mi amor por ti
se extinguira con el tiempo y con la indiferencia
y que al final del oscuro tunel de nuestro mutuo olvido.
habrà un amor nuevo, seguramente, para ti y para mi.

Estoy contando los segundos... desde el instante en que te conocì,
y recogiendo mis pasos y tambièn los pedazos,
de lo que contigo construí...
un Castillo Inmaculado tan lleno de Luces
y un hermoso Templo para nuestro Amor enamorado...
Piedra sobre Piedra con la esperanza del que generoso espera
Reconstruirè lo que fuimos, aquí... muy dentro de mi
Esperando siempre tu regreso, aunque nunca regreses a mi...