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jueves, abril 05, 2007

El Sueño



Soñe... y te vi llorar en mis brazos, me abrazabas con fuerza buscando en mi un apoyo; tu cabeza recostada en mi hombro, tus manos acariciando mis cabellos y las lágrimas corrían generosas por tus mejillas. Nada decías, te miraba a los ojos y éstos tristes, ausentes y desconsolados gemían. Al fin pude responder a tu abrazo pero nada te dije pues ninguna de las frases que pasaban por mi mente hubieran podido darte el consuelo que querias. Ceñí tu cintura mientras te miraba a los ojos, luego acaricié tus mejillas tratndo de secar tu rostro pero las lágrimas humedecieron mis manos; solamente se me ocurrió esperar a que el llanto te abandonase para poder escuchar tu voz y no tus lamentos. Me senté y tu te reclinastes en mi regazo, nos estrechábamos las manos y nos mirábamos inténsamente a los ojos. Poco a poco y entre caricias desaparecierons tus lágrimas y sollozos, suavemente te levantastes buscando mis labios... cerramos nuestros ojos y nos hundimos en aquel profundo beso que compartimos. Desperté y al ver la soledad que me rodeaba, advertí que me había quedado dormido mientras oraba sobre tu tumba... comprendí entonces... que mi sueño, era tu despedida

Gunther Sotomayor

31 de Agosto de 1992

miércoles, septiembre 14, 2005

Hijos de la Melancolía.-


Se me perdió tu nombre...

Se me perdió tu nombre envuelto en primaveras asi como aquel viento en que dejo mis palabras de amor. Tal véz lo dejé en algún ricón de un ya imposible sueño o quizás guardado en el último cofre de recuerdos. O tu nombre lo olvidé en una rota mañana fría, sin matices ni celestes ni grises, con una aurora de sol de atardecer. Tu nombre que fue inspiración de adioses tempranos, de tiernos llantos... hoy ya no lo recuerdo, no sé porqué, no sé cuando; solo sé que partió como parte el ayer inevitable, la lágrima desvalida, el ocaso de una vida.

Y me dejó tu nombre en el tiempo, como deja la aurora sobre las flores... así llorando, sin tristeza sólo con dolor. Se fue de mi mente como se va un beso de la frente, dejando huella como fuego sobre la piel.

Y se perdió como una sonrisa que cae ante la embestida de la tragedia para llegar alá a donde no me pertenece, donde dejo mi llanto en silencio, mis poemas nunca escritos, mis sueños nunca realizados.

Ya no serán los mismos amaneceres, los mismos rostros, pues tu nombre yo lo perfí y sin querer dejé que con tu nombre se perdiera también toda ilusión

Y en noches de luna llena y estrellas brillantes queda tu nobre como queda el frío despues de la lluvia y sin qquerer una lágrima deja escarpar mi lánguida mirada para decir en el vacío de mi actual soledad: que ser me perdió tu nombre envuelto en primaveras, así como aquel viento en que dejo mis palabras de amor.

Gunther Sotomayor

17 de Febrero de 1991